Godzilla vs. Kong una cinta digna que bien puede ser el desenlace del MonsterVerse.
Tanto si el MonsterVerse continúa tras Godzilla vs. Kong como si no, la cuarta es una digna entrega, limpia y mejor que casi cada una de las anteriores, y bien puede servir como cierre de la saga.
El MonsterVerse, la saga cinematográfica más actual sobre 2 titanes tradicionales, llega a cierto punto culminante con Godzilla vs. Kong (2021), el cuarto filme, dirigido por el de Estados Unidos Adam Wingard. Y, con ello, Legendary Pictures y Warner Bros. se curan en salud.
Tanto si consigue un triunfo obvio de crítica y público como si no, la alaben o la destrocen y triplique su presupuesto en la taquilla mundial o su recaudación definitiva sea discreta, puede servir perfectamente como colofón a esta franquicia de odas a la devastación más animal. No en vano, los productores no han previsto todavía una continuación a la espera de su rendimiento.
No parece que el grupo de críticos expertos le estemos dando varios soplamocos como los que se ven en pantalla a lo largo de las casi 2 horas que rígida. Generalmente, Godzilla vs. Kong es una cinta decente.
Tenemos la posibilidad de mencionar sin titubeos que su alcance dramático supera al de las poco memorables Godzilla y Godzilla: Monarca de los monstruos. Se limitan a entretener sin un verdadero desarrollo de personajes ni zarandajas de esta forma, propias de un interés artístico de más grande hondura. Y solo falta saber si los espectadores permanecen bien dispuestos a facilitar por lo menos otra secuela.



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